¿Adiós temporada para los Redskins sin Alex Smith? No tan rápido

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Por Miguel Ángel Esses (@f_escopeta)

El día de ayer Alex Smith, QB de los Washington Redskins, sufrió una ruptura de tibia y peroné, lesión que lo deja fuera por el resto de la temporada. Esto obviamente genera muchas dudas sobre lo que pasará con los Redskins, que ahora tendrán a Colt McCoy como su QB suplente. Así que vamos a tomarnos un tiempo para tratar de ver qué va a ser de los Redskins de ahora en adelante.

¿Qué pierden los Redskins con la lesión de Smith?

Los números de Alex Smith este año no son precisamente espectaculares: 205 completos de 328 intentos de pase para 2 180 yardas, 10 pases de anotación por 5 intercepciones y un rating de 85.7. Pero, a decir verdad, esos números tan discretos son precisamente la mejor muestra del buen trabajo que Alex Smith estaba haciendo.

Cuando Smith llegó a los Redskins para ocupar el lugar de Kirk Cousins, Jay Gruden, coach del equipo, dejó en claro que el veterano QB se tenía que ajustar al sistema de los Redskins, no al revés. Gruden no tenía ninguna intención de mover su esquema ofensivo para ajustarse a Smith, así que el recién llegado tendría que aprender a vivir en el sistema.

La buena noticia para todos es que Alex Smith ha hecho una carrera de ajustarse a las circunstancias. Y eso fue precisamente lo que hizo. Este año se dedicó a ser el QB que manejaba el partido (una etiqueta con la que ha vivido desde hace años), y como la idea ofensiva de Washington era correr el balón mucho y solamente usar pases cortos, eso fue lo que él hizo.

Vamos, los resultados hablan por sí solos. Los Redskins están 6-4 y en primer lugar de la NFC East con todo y que Alex Smith no es el QB más espectacular de la liga. Y eso es en gran parte porque Alex Smith cumple una función muy importante: no se equivoca. O al menos no lo hace tan seguido.

De sus cinco intercepciones de esta temporada dos vinieron ayer contra los Texans. Y eso es extraño. De hecho un juego de dos intercepciones de Alex Smith es tan raro como un encuentro de Blake Bortles sin entregas de balón. Y eso quiere decir que en los primeros nueve encuentros había lanzado tres intercepciones. Entonces Alex Smith promedia una intercepción cada dos partidos. Eso es bastante bueno, sobre todo para un QB que no está en la elite de la liga.

Y el punto más importante: Alex Smith hace lo que se le pide. El año pasado los Chiefs le pidieron que lanzara mucho más y eso hizo. No por nada terminó lanzando para 4 042 yardas con 26 TD y 5 intercepciones. Este año no se le pidió eso, y otra vez cumplió. Lo que los Redskins pierden es un QB que cumple perfectamente con el rol que se le pide, y que nunca va a reclamar si ese rol no es el más bonito.

¿Qué va a pasar con los Redskins en 2018?

Ante la ausencia de Smith es el turno de Colt McCoy, un QB que está en su octavo año en la liga. Y aunque muchos lo recuerdan por su estancia en Cleveland (donde fue una de las muchas selecciones de primera ronda que no funcionó), la realidad es que en los últimos años se ha vuelto uno de los mejores QB suplentes de la NFL.

Vamos, el día de ayer entró y las cosas comenzaron a funcionar a la ofensiva. De hecho con él los Redskins tomaron la ventaja en el partido, pasando de una desventaja de 17-7 al momento de la lesión de Smith a un 20-21.

Y, de hecho, me atrevería a pensar que las cosas van a verse un poco mejor con McCoy como titular.

Viendo el partido de ayer, fue notorio que la ofensiva de Washington cambió cuando McCoy entró al campo. Y la razón es simple: este QB conoce perfectamente el sistema de Jay Gruden, ya que ha estado ahí las tres temporadas pasadas. Y esa experiencia le viene de maravilla.

Jay Gruden confía en Colt McCoy, eso es un hecho. Y de hecho, podría pensar que Gruden confía más en McCoy que en el mismo Smith. Eso puede ser muy favorable para la ofensiva de los Redskins, ya que toda la temporada han dependido del ataque terrestre y han usado el juego de pase de forma limitada. Con un QB que conoce mejor el sistema es posible que haya más balance en la ofensiva de los Redskins, y eso podría ayudarles.

Además, seamos sinceros. Los Redskins, como hemos dicho, son un  equipo diseñado para correr primero. Entonces lo que Washington perdió es al “game manager”, no a la pieza central del sistema.

Y también hay que decirlo, el calendario puede ser amigo de Washington. A los Redskins les quedan seis juegos, y hay tres que son ganables: Titans, Jaguars y Giants. Los otros tres son la visita a Dallas en Thanksgiving y los dos partidos contra los Eagles.  Seamos sinceros: todos esos equipos son irregulares. Si Colt McCoy puede hacer un trabajo decente, es bastante factible pensar que Washington gane cuatro de esos seis partidos. Y si eso sucede, entonces los Redskins terminarían con marca de 10-6. Más que suficiente para ganar la NFC East.

Así que todavía no es momento de prender los focos rojos en Washington. ¿Un foco naranja? Claro, tiene sentido. Pero la alarma no es tan grande.

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