Las 5 mejores clases de quarterbacks de todos los tiempos (parte 2)

NOTA DEL EDITOR: Debido a la gran extensión e importancia del segundo lugar de esta lista, la serie constará de cuatro entregas en lugar de las tres inicialmente planteadas.   

Parte 2 de 4

Para quienes no han leído la primera parte de esta lista, en el quinto puesto quedó la clase de 2012 que aún tiene tiempo para escalar posiciones, mientras que en cuarto lugar quedó la clase de 1957, la cual tuvo un gran peso, sobre todo en la AFL para la eventual fusión con la NFL y la creación del Super Bowl.

Ahora es turno de revelar la tercera de las 5 mejores clases de quarterbacks de todos los tiempos:

3.- Clase del Draft NFL 2004

Miembros destacados: Matt Schaub, Eli Manning, Philip Rivers, Ben Roethlisberger

Empezamos por Matt Schaub, algunos dirán que no era tan bueno y es aquí donde debería insertar el meme de Bart Simpson: “Oye, Schaub tenía momentos”. Reclutado con la selección 90 en la tercera ronda, los Falcons pensaron en Schaub como un buen suplente de Michael Vick y un interesante proyecto a desarrollar. Efectivamente pasó sus primeras tres temporadas detrás de Vick, lo cual llamó la atención de los Texans tras su fracaso con David Carr.

Así nació una de las mejores conexiones del nuevo milenio: la de Andre Johnson con Schaub. El pasador siempre batalló con las lesiones pero le dio a los Texans su primera temporada con .500 desde 2002, año en que nació la franquicia. Schaub se las arregló para darle sus primeras campañas ganadoras, su primer viaje a Playoffs y ostenta gran parte de los récords aéreos de los Texans. Su desempeño también le valió dos viajes al Pro Bowl (2009 y 2012). Su carrera se ha ido diluyendo pero aún tiene trabajo como suplente de Matt Ryan en los Falcons.

Eli Manning fue una de las historias curiosas en ese Draft. Los Chargers tuvieron una decepcionante temporada en 2003 y la primera selección global del 2004; su entonces gerente general, A.J. Smith no estaba convencido con Drew Brees al mando. Eli Manning era su pick ideal, sin embargo Archie Manning (padre de Eli y Peyton) no quería que su propia historia se repitiese y prefería a los New York Giants para Eli, tanto por el mercado como por la cultura del equipo. Así fue como Archie y Eli dijeron a los Chargers que este último no jugaría para ellos. Entonces los Giants seleccionaron a Philip Rivers sólo para cambiarlo por Manning.

El menor de la dinastía Manning tuvo que esperar detrás de Kurt Warner y finalmente en 2005 se hizo QB titular. Tuvo éxito inmediato con los Giants al proclamarse campeón de la NFC East y uno de los mejores momentos cuando venció a los casi perfectos Patriots en el Super Bowl XLII. Eli repitió la hazaña en el Super Bowl XLVI y actualmente sólo le queda fortalecer su candidatura al Hall of Fame, ya que a pesar de ser uno de los QB más prolíficos y de mayor confiabilidad en la historia de los Playoffs, en temporada regular siempre ha sido inconsistente y tiene muchas intercepciones.

La segunda parte de esta historia llega con Philip Rivers, como novato tuvo que esperar su momento ya que Drew Brees aceptó el reto de competencia y empezó a demostrar su potencial, sin embargo a finales de la temporada 2005 Drew se lesionó el hombro. Los Chargers, con el pretexto de la lesión, no renovaron a Brees y Rivers tomó las riendas de un equipo favorito para ganar el Super Bowl en la campaña 2006. Sin embargo cayeron de manera sorprendente ante los Patriots en el juego divisional.

En 2007 los Chargers alcanzaron el juego de campeonato de la AFC pero nuevamente los Patriots se impusieron. Los Chargers fueron protagonistas constantes la década pasada, sin embargo desde 2010 han sido muy inconsistentes y luchan por regresar el protagonismo. Actualmente Rivers posee muchos de los records de la franquicia y también se encuentra en el Top-10 de varias categorías aéreas de todos los tiempos. Aunque no ha tenido éxito colectivo parece que ocupará tarde o temprano un lugar en el Hall of Fame.

Ben Roethlisberger puede alzar la mano para considerase el mejor QB de esta generación. Por mucho tiempo a la sombra de dos titanes en la AFC como Peyton Manning y Tom Brady, Big Ben ha sido la estrella de una generación exitosa en Pittsburgh ganadora de dos de tres Super Bowls bajo el mando de este número 7. Big Ben llegó a los Steelers con la selección 11 del Draft y de inmediato generó impacto hacia una marca de 15-1, aunque cayó en el juego de campeonato frente a los Patriots.

La espera para dar el gran paso fue muy corta. En apenas su segunda temporada conquistó el Super Bowl XL frente a los Seattle Seahawks y en 2008 repitió la hazaña frente a los Cardinals en el Super Bowl XLIII. Los Steelers han sido constantes invitados a los Playoffs desde la llegada de Roethlisberger y próximamente podría alzar otro Lombardi si el equipo de Mike Tomlin aprieta las tuercas al momento de la verdad.

En retrospectiva, esta camada realmente no tuvo una gran eficiencia considerando la cantidad de quarterbacks reclutados: nombres como J.P. Losman, Luke McCown,Craig Kenzel, Andy Hall, Josh Harris, Jim Sorgi, Jeff Smoker, John Navarre, Cody Pickett, Casey Bramlet, Matt Mauck, B.J. Symons y Bradlee Van Pelt pasaron de noche o de manera efímera por liga. Sin embargo es cierto que la del 2004 supera en logros colectivos e individuales al muchas otras generaciones, incluyendo la que veremos en la próxima entrega en el segundo puesto. Sin duda es un gran reto el que deberá superar la camada de quarterbacks de 2018 para ser considerada entre las legendarias.

Oscar Aguileta

Freshman writer, viviendo el sueño del Practice Squad al depth chart en Primero y Diez. Sin explicación congruente, fan del Dawg Pound pese al bullying. Historiador de closet, geek empedernido, consumidor deportivo que pasa más tiempo viendo football que haciendo tarea y/o trabajando. Con cerveza en mano y sin vida social cualquier fin de semana entre septiembre y febrero.


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