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5 observaciones del triunfo de los Giants vs Cowboys

El Sunday Night Football fue un duelo completamente defensivo y los New York Giants se alzaron con la victoria por 10-7 asegurando una barrida ante Dallas. Estas son 5 observaciones del triunfo de los Giants vs Cowboys.

1.- Ineficiencia ofensiva

Hace falta ver sólo una estadística para notar lo desarticulados que estuvieron los ataques de ambos equipos: entre los dos convirtieron tres de 29 terceras oportunidades.

En ningún momento pudieron establecer una serie sostenida y ni hablar de anotar puntos, ya que los dos touchdowns fueron en jugadas grandes y el gol de campo fue más fruto de una buena posición de campo que de una serie ofensiva avasallante.

Ya había quedado claro que los Giants carecen de juego terrestre, pero en esta ocasión su ofensiva se redujo prácticamente a la escapada de 61 yardas de Odell Beckham Jr. Los diez puntos anotados por los Giants son el menor número en un partido ganado en la era Eli Manning.

Por su parte el ataque de los Cowboys, a pesar de haber contado con las 100 yardas de cajón por parte de Ezekiel Elliott, lució bastante inoperante con un Dak Prescott con mala puntería y tomando decisiones dudosas.

2.- El juego reflejó la gran temporada de Sean Lee en Dallas

El nivel de juego que ha mostrado el linebacker a lo largo de la temporada es destacado y este partido no fue la excepción, terminando con 18 tackleadas y un fumble recuperado. El jersey número 50 pareció estar presente en todo el campo; constantemente diagnosticó las jugadas de la ofensiva rival e hizo detenciones clave.

Desaforunadamente para su causa, no tiene las estadísticas brillantes (intercepciones y sacks para ser considerado como Jugador Defensivo del año, pero un nombramiento al equipo All-Pro y un llamado al Pro Bowl parecen ser inminentes.

3.- Los Giants juegan una gran defensiva

Esta unidad limitó a uno de los ataques más productivos de la liga a sólo 7 puntos. La presión sobre el QB Dak Prescott fue constante y lo llevó a decisiones apresuradas; por si fuera poco se robó tres balones creando oportunidades extra para su ataque (no es su culpa que no las hayan capitalizado). Toda la noche lo abrumaron con cargas de los linebackers y safeties que lo metieron en problemas.

La mención honorífica se la llevan el SS Landon Collins y el CB Janoris Jenkins. Collins estuvo por todo el campo haciendo tackleadas y afectando las jugadas, incluso recuperó un fumble; mientras que Jenkins le puso una “manta” a Dez Bryant, limitándolo a sólo una recepción en todo el partido y se llevó una intercepción. Jugando así, esta defensiva puede prender al equipo y llevarlo a Playoffs.

4.- El mejor partido de la defensiva de los Cowboys

Mucho he hablado y escrito de lo importante que ha sido la defensiva de Dallas en su éxito actual, sin embargo este ha sido uno de sus mejores partidos en 2016.

No sólo dejaron en cero a su rival durante la primera mitad y permitieron menos de 300 yardas al ataque de los Giants, sino que la presión al QB contrario se hizo sentir y por primera vez en mucho tiempo provocaron múltiples entregas de balón (dos fumbles y una intercepción).

El desempeño de los frontales ha ido mejorando mientras que los linebackers son realmente sólidos, pero lo más interesante es el desempeño de los DB, destaca lo hecho por el novato Antony Brown que consiguió la primera intercepción de su carrera.

La decisión de cubrir personal a Odell Beckham Jr. con Brandon Carr, sin importar donde se alineara, funcionó momentáneamente, pero era cuestión de tiempo para encontrar la situación correcta y explotar ese enfrentamiento.

5.- Cuatro jugadas clave

En un partido con tan pocos puntos, estas acciones pudieron cambiar el resultado:

La primera fue el intento de gol de campo de 55 yardas de Dan Bailey al final de la primera mitad, el cual se quedó corto por media yarda o menos. De haber acertado los Cowboys se habrían ido al descanso con diez puntos de ventaja en vez de siete, recibiendo el balón primero en el tercer cuarto con la posibilidad de ampliar la ventaja a tres posesiones.

La segunda fue cuando Odell Beckham recuperó el balón en un regreso de despeje en el que su intención era no tocarlo, pero éste le botó justo a las piernas. En una noche en la que los Cowboys recuperaron dos fumbles, haber dejado pasar esa oportunidad les costó una posición de campo envidiable con la que seguro habrían sacado puntos y cambiado el rumbo del partido.

Las otras dos jugadas tuvieron como protagonistas a dos jugadores: Eli Mannig y Barry Church.

En dos ocasiones Manning lanzó pases directo a las manos del safety de los Cowboys y en ninguna de ellas se pudo quedar con el balón. La más dolorosa fue la segunda, que habría dejado en muy buena posición de campo a Dallas, pero la férula que está usando por una lesión en el antebrazo hizo víctima a Church de la regla de la “atrapada/no atrapada”.

Una entrega más de balón habría inclinado el diferencial a favor de los visitantes y cambiado el rumbo del partido.

Luis Obregón

Consumidor ávido de contenidos escritos, auditivos y visuales de los temas más diversos que después pone al servicio de la creación de materiales en distintas plataformas. Socio Fundador de Primero y Diez, donde es Editor del sitio y Productor de los espacios auditivos. Por haber tenido una niñez noventera, todavía hasta la fecha, es acérrimo aficionado de los Dallas Cowboys.