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Hombre Inelegible – Super Bowl 50

Se acabó el suplicio para ustedes, amigos de Primero y Diez: esta columna, al igual que la presente temporada, llegó por fin a su última entrega. Aún no hemos decidido si debe continuar o si me voy a hacer el interesante antes de decirles que vuelvo una temporada más, aunque no tenga ya nada que aportar. Se parece tanto al Mannin… DIGO, al amor. O algo. Vamos pues…

 

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  1. Todos los esfuerzos de una temporada hallaron al fin recompensa en el gran juego: el Super Bowl 50, también llamado Super Bowl de Oro, Super Bowl L (para los puristas de los números romanos) o El Juego Ese Donde Todos Se Avientan Encima de Todos (para las mamás de la mayoría de nosotros).
  2. Lo primero que llamó la atención a quienes asistieron a la ciudad sede (¡Saludos, Oh Temerario Líder Ulises!) fueron los precios, y es que San Francisco es una ciudad cara. ¿Qué tan cara? Su hijo pródigo y máxima estrella deportiva, Joe Montana, ha tenido que rebajarse a hacer anuncios de cerveza Modelo con tal de subsistir.
  3. Guiándonos por la interpretación del himno a cargo de una casi irreconocible Lady Gaga, parecía que íbamos a presenciar un Super Bowl histórico. Y es que la cantante la rompió. Fue casi tan emotivo como el himno que interpretó Whitney Houston, menos los incómodos close-ups a los sudores de cocainómana de la difuntita. Bien, Gaga.
  4. Denver sentó la tónica del partido desde el inicio: una ofensiva paciente, empleando juiciosamente a un Manning que ya no puede lanzar a profundidad… y todo terminando en un gol de campo. Ni hablar, este Super Bowl de Oro comenzó devaluado como el peso durante una visita papal.
  5. Por el otro lado, Carolina jamás encontró el ritmo ofensivo. En primer término hay que admitir que el equipo no tiene mucho talento al ataque más allá de Cam Newton. Greg Olsen no es el Gronk de los pobres, apenas califica como el Gronk de los homeless. Ted Ginn Jr. y Jerrico Cotchery dejaron caer el cuero más veces que el urólogo de un asilo de ancianos. Y todavía está vigente una Alerta Amber para ver si aparece Mike Tolbert.
  6. Lo que hay que aplaudir sin cesar fue la actuación de la defensiva de Denver: Von Miller le tiró el balón de las manos a Cam para forzar un fumble que representó el primer touchdown del partido, y esa intensidad jamás disminuyó. El rostro de Newton durante todo el partido sólo se compara con el de un egresado de la escuela de periodismo al que le encargan cubrir la fuente del gobierno de Veracruz.
  7. Aunque Panthers lograron anotar por conducto de Jonathan Stewart durante el segundo cuarto, nunca lucieron como la poderosa ofensiva que humilló a sus rivales de camino al Super Bowl. No se puede negar que al Coordinador Ofensivo Mike Shula le faltó imaginación, sobre todo en primera oportunidad: el juego terrestre de Carolina perdió más terreno que los ambientalistas de Quintana Roo.
  8. Nos fuimos al medio tiempo con un marcador deslucido de 13 por 7, pero con las esperanzas de ROCKEAR con un espectáculo sin precedentes, digno de los 50 años del Super Bowl. Pero no, estuvo Coldplay: la lasaña vegetariana del menú musical contemporáneo.
  9. La segunda mitad no fue mucho mejor para Panthers: cero puntos. Ni para Broncos: 3 míseros puntos. Ni para convencer a los villamelones que asistieron a tu fiesta de Superbowl que la NFL es un SHOWSAZO, donde la acción y la emoción nunca terminan. La culpa de todo la tienen Goodell, el PRI, Lex Luthor, ISIS, las feminazis, Martin Shkreli y el güey que canceló ‘En Familia con Chabelo’.
  10. 10. Carolina no logró armar una sola serie ofensiva decente en la segunda mitad, que estuvo más aburrida que el último informe de gobierno de EPN. Una vez que el juego pareció decidido, los Broncos le dieron a su coach Gary Kubiak el tradicional baño de celebración con una cubetada, pero tuvo que ser de Vive100 para que despertase.
  11. Lo más relevante del Super Bowl parecen haber sido las expresiones de Eli Manning en el palco durante la victoria de su hermano. Él argumenta que su falta de emoción se debió al nerviosismo de que Panthers pudiera remontar el marcador, lo que demuestra que sus conocimientos de este deporte son tan escasos como sus variantes de corte de pelo.
  12. “Mis hijos son unos triunfadores: Eli tiene dos anillos de Superbowl, y Peyton también tiene ahora dos anillos de Superbowl, y Cooper… eh… Cooper tiene… erm… ¡Cooper fue Empleado del Mes en el Walmart! ¡Hace sólo dos años! ¡Todos estamos orgullosos de ti, Cooper! ¿Cooper? ¿A dónde vas, Cooper?” – Mamá Manning.
  13. Último comentario al respecto, lo prometo: los hijos de la familia Manning son como las películas de ‘El Padrino’… dos eran suficientes. Seguro ya había escrito ese chiste con anterioridad, pero es mi deber recalcar el punto.
  14. Al final del día, los fans de Dallas mostraron su júbilo por la presencia de dos prominentes ex-Cowboys, DeMarcus Ware y Wade Phillips, como piezas clave para que Denver levantara el trofeo Vince Lombardi. En otras noticias, a Jerry Jones le diagnosticaron DOS nuevas úlceras estomacales el pasado domingo por la noche.
  15. Las críticas para el atribulado Cam Newton no se quedaron en su actuación sobre el emparrillado. El QB de Panthers fue seriamente criticado por abandonar de forma intempestiva la rueda de prensa al final del juego, presuntamente porque se molestó al escuchar a los jugadores de Denver celebrando a la vuelta de la sala de medios. Incluso Cam les arrojó una botella de agua, presa de la frustración, pero la botella fue interceptada por Aqib Talib.
  16. ¿Mis conclusiones? Panthers necesita invertir en un par de receptores abiertos que no tengan manos de bebé, Cam Newton debe madurar tanto en la sala de prensa como peleando por fumbles, Peyton debe retirarse antes de dar lástimas, Coldplay debería dedicarse a tocar en salas de espera de consultorios dentales, las porristas de Denver deberían buscarme en Tinder, Memo Schutz debería meter la lengua en un transformador y yo debería dejar de escribir tanta idiotez. Pero no me dejan. Vamos a lo importante: DOS premios

EL GARAY DE LA SEMANA

Antes que nada, GRACIAS TOTALES a todos los que estuvieron al pendiente de este prestigiado galardón y mandaron sus candidatos al mismo durante el fin de semana:

@FLASHJOHNSTONE, @CoachesdTribuna, @Jeffckley, @robertoblancas4, @Gucia, @Eric_OchoSiete, @Sellkyrck, @arkosXC, @hansnuno, @JoseSphinx, @IdoneoMex, @pollo_doper, @SrBourne y @jlbr85 mandaron invaluables aportaciones de diversos “genios” durante la transmisión del Super Bowl 50. Brillaron las mentes de sospechosos comunes (Memo Schitz, David FAILtelson, Raúl “Pocho Is The Lingo” Allegre, Fernando VonMummRa-ssum, John “Barra Libre” Sutcliffe y DERPduardo Varela, entre otros), pero también imbéciles espontáneos tan diversos como el CM de Pepsi, el de Foro TV, Yuriria “Dude Looks Like a Lady” Sierra, Donald Trump y Jaime Rodríguez “El Bronco”.

Pero de todos ellos, los que más lo merecieron fueron los IDIOTAS de Fox Sports, quienes regresaron TARDE de cortes comerciales en dos ocasiones… una de ellas en pleno show de medio tiempo.

EL GARAY DEL AÑO

El hombre. El mito. El pito. LA LEYENDA. Sí, hubo muchos pretendientes al trono este año, y algunos hicieron méritos extraordinarios (incluyendo el plagio de textos de este sitio web) en pos de ser nombrados entre la crema adulterada y la nata fecal de este premio.

Pero como en “Highlander”: THERE CAN ONLY BE ONE. Y es que el inenarrable ENRIQUE “MEÑIQUE” GARAY estuvo soltando estupideces al aire, en escritos y en sus redes sociales a un ritmo vertiginoso. Alrededor del 68% de sus tuits contienen faltas de ortografía o errores fácticos. Hace ver competente a Inés Sáinz. Enrique es el Michael Jordan de la temporada 1990-91 de la imbecilidad. Es el Michael Schumacher de la idiotez. Es el Ron Jeremy de la constante ineptitud. Y por eso le damos, una vez más, el justo reconocimiento a su deficiencia cromosomática. ¡SALVE, GARAY! Algún día le contaremos de ti a nuestros nietos, quienes no creerán que compartimos la tierra con un ser capaz de esto… ¿Cold Play?

En fin, esto no es un “adiós”, sino un “jódanse”, queridos lectores. Si el tiempo y mis obligaciones (Jack Daniels) lo permiten, seguiré activo durante los meses previos al arranque de la próxima temporada con otra columna, dedicada a irritarles el colon a todos y cada uno de los fans de la NFL. No podía ser de otra manera. ¡Acá los espero!

Comentarios



Juan Antonio Sempere

Probablemente me conozcan de la cuenta de Twitter y el blog Finísima Persona, así que no los culpo si dejan de leerme en este preciso momento. O tal vez me hayan escuchado en Fumblecast, el podcast de Fantasy Football, en cuyo caso les pido perdón de antemano (soy muy malhablado). Y si de plano me recuerdan como fundador y primer director editorial de la revista ESPN Deportes, allá por 2005, les recomiendo que dediquen sus bancos de memoria a cosas realmente importantes. Ni mi papá se acuerda de cuando yo editaba ese panfletucho

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