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Observaciones sobre el partido Lions vs Cowboys

En lo que fue el partido más emocionante del fin de semana de Wilcard, los Dallas Cowboys terminaron por imponerse 24-20 ante los Detroit Lions. Aquí algunas observaciones sobre Lions vs Cowboys.

 

El plano maestro para meter en problemas a los Cowboys
Durante la primera mitad el dominio de los Lions fue prácticamente absoluto, con tres sacks seis golpes y 10 presiones sobre Tony Romo, la defensiva estaba sofocando un ataque de los Cowboys que en partidos recientes se había comprobado como uno bastante explosivo, lo que desde mi punto de vista devela un plano que los próximos rivales del equipo pueden seguir para meterlos en problemas, la fórmula radica en tres puntos esenciales:

  • Parar la carrera. Se dice más fácil de lo que en realidad es, pero se demostró posible.
  • Hacerlos jugar estando atrás en el marcador. La defensiva va a permitir puntos y el ataque se siente mucho más cómodo jugando a su ritmo, si se suma este punto al anterior, el resultado será una ofensiva “muy pre-2014” en la que Jason Garret se convertía en una máquina de llamar jugadas de pase.
  • Carga constante a la defensiva. Presentando looks con cinco, seis, siete y hasta ocho hombres amenazando con cargar con algunos de ellos botándose a cobertura al momento del centro.

Es entendible que teniendo a la segunda mejor defensiva contra la carrera de la NFL, los Lions hayan podido seguir este plano y si a esto sumamos el hecho de que la línea ofensiva de los Cowboys no tuvo su mejor mitad de partido, la receta para el desastre era completa.

 

La discreción de Dez y Calvin
En el partido que disputaron el año pasado estos dos equipos, se hicieron muchas comparaciones de Dez Bryant con Calvin Johnson y durante el partido vivieron a la altura de las expectativas creadas. Este año se quiso volver a construir esta narrativa, sin embargo la actuación de los que hoy son el 1 y 2 (en el orden que prefieran) del top de los mejores receptores de la liga pasó prácticamente inadvertida.

Si vemos los números, podemos afirmar que fueron actuaciones cumplidoras de ambas partes:
Bryant: 3 recepciones para 48 yardas
Johnson: 5 recepciones para 85 yardas

Sin embargo el impacto de ambos jugadores fue lo que marcó diferencia. De las 48 yardas obtenidas por el #88, 43 vinieron en un solo pase en el tercer cuarto, cuando el ataque de Dallas comenzaba a carburar, con lo cual obtuvieron primero y goal y terminaron la serie con un TD que los colocará a sólo 6 puntos de distancia de su rival.

Por el otro lado, Megatron sólo tuvo algunos destellos, uno en particular que llama la atención fue una recepción de 19 yardas en tercer down que mantuvo vivo un drive de los Lions en el último cuarto, sólo tres jugadas antes de la polémica jugada en de la interferencia que fue anulada de último momento. Más sobre esa jugada acá.

Lo que resulta interesante es que probablemente su papel en el partido haya sido el de atraer coberturas dobles que permitieron las buenas actuaciones de Terrance Williams y Golden Tate.

 

El estado mental de los Head Coaches
Uno de los dichos más gastados pero más ciertos es que “todo se magnifica en Playoffs”, las entregas de balón, los castigos, un buen juego terrestre, etc.; pero esta vez un factor que fue determinante para el resultado del partido fue la mentalidad de los Head Coaches.

Durante la temporada, Jason Garret demostró en un par de ocasiones que hay sangre caliente corriendo por sus venas al tomar decisiones arriesgadas en momentos clave del partido. En esta ocasión tuvo dos destellos en este tenor, dos cuartas oportunidades en las que entendió que en Playoffs el resultado se reduce en ganar o terminar la temporada.

Primero al final del tercer cuarto decidió ir por los 6 puntos en una cuarta oportunidad y goal con una yarda por avanzar para terminar una serie ofensiva que había consumido 5 minutos del reloj de juego. Conformarse con un field goal hubiera sido un fracaso.

Posteriormente, en su última posesión de balón del partido, enfrentaron cuarta y seis cerca del medio campo. Aunque cualquier otro hubiera tomado la decisión de jugársela dadas las circunstancias del marcador y tiempo restante en el partido, hemos visto a Garret darle preferencia al usualmente seguro Dan Bailey, quien desde la yarda 42 hubiera tenido un intento de aproximadamente 60 yardas. Otra opción hubiera sido tratar de encajonar al rival con un despeje esquinado. Esta vez no fue así, la seguridad en su rostro y en él de todos sus jugadores fue demasiado para la defensiva de Detriot. Jason Witten atrapó el pase número 976 de su carrera, el cual él mismo calificó como “la atrapada más grande de su vida”.

Del otro lado estuvo Jim Caldwell, quien tuvo a su equipo justo donde lo quería por dos cuartos y medio; colocando a su rival contra la pared. Sin embargo llegó el segundo medio del partido y el equipo comenzó a quedarse corto, trataron de continuar con la fórmula de presionar a Romo y explotar las zonas intermedias al ataque, pero el equipo de Dallas ajustó y encontró los huecos necesarios para exponerlos.

La clave vino en el último cuarto, tras la interferencia cancelada, cuando en cuarto down y una yarda por avanzar en la yarda 46 del rival, prefirió alinear a su ofensiva para tratar de atraer un castigo y tomar el retraso de juego en vez de buscar el primero y diez y poner un clavo más en el ataúd de los Cowboys. Más sobre esta decisión acá.

 

El duelo de los drives de la victoria
Stafford llegó al partido con dos drives de la victoria en los últimos dos encuentros contra los Cowboys y pudo haber hecho el tercero al hilo, sin embargo DeMarcus Lawrence pasó de ser el chivo expiatorio al héroe en sólo unas jugadas al provocar el fumble que selló la victoria para los locales.

No dudo que, de no ser por la entrega de balón, el #9 visitante habría montado una serie ofensiva que le habría dado el triunfo a su equipo, ya que dio un gran partido acertando en los pases importantes y controlando a su ofensiva.

Sin embargo, lo hecho por Romo es digno de destacar con 8:10 por jugar tomó el balón y armó un drive de casi 6 minutos de tiempo de juego en el que buscó a siete receptores diferentes conectando con cinco de ellos.

La cereza en el pastel vino cuando después de un castigo en tercera y tres por avanzar en zona de goal que convirtió la situación en tercera y ocho, Romo recibió el centro y después de un poco más de cinco segundos de buscar receptor, encontró a Terrance Williams (y a Dez Bryant) en el fondo de la zona de anotación para anotar el touchdown que le daría la ventaja definitiva a su equipo.

Un excelente drive comandado por el #9 local que debería terminar de cambiar la percepción que muchos todavía tienen de él.

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Luis Obregón

Consumidor ávido de contenidos escritos, auditivos y visuales de los temas más diversos que después pone al servicio de la creación de materiales en distintas plataformas. Socio Fundador de Primero y Diez, donde es Editor del sitio y Productor de los espacios auditivos. Por haber tenido una niñez noventera, todavía hasta la fecha, es acérrimo aficionado de los Dallas Cowboys.

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