Los últimos cuatro

Por Ulises Harada

Defensiva y ataque terrestre. A pesar de todos los récords de puntos, yardas y TD que se rompieron en el 2013 los últimos cuatro equipos que buscan llegar al Super Bowl se mantienen vivos gracias a que, al menos en la Ronda Divisional, impusieron un dominante ataque terrestre y sus respectivas defensivas fueron bastante efectivas generando entregas de balón o limitando a sus rivales.

 

A pesar de que no hubo tanta emoción como en Wildcard, el fin de semana imperó la lógica en la NFL y, desde mi punto de vista, los cuatro mejores equipos están a un paso de Super Bowl. Además, desde el punto de vista de los Ratings no se puede pedir nada mejor, ya que por un lado tenemos la mejor rivalidad de la NFL en los últimos años (Seattle vs San Francisco) y en la otra conferencia tenemos, una vez más, a Tom Brady vs Peyton Manning. A menos de que seas fan de alguno de los equipos que perdió esta semana no podemos pedir más.

 

Y todo comenzó en Seattle, en donde se registraron una gran cantidad de mini sismos mientras Marshawn Lynch una vez más hacía recordar viejas pesadillas para los Saints. Seattle ganó y por tres cuartos parecía una máquina imparable, pero dejó con vida a los Saints y de no ser por una jugada muy rara de Marques Colston tal vez el juego se habría ido a tiempo extra.

 

A pesar de todo creo que Seattle sigue siendo el rival a vencer en la Conferencia Nacional, pero no por mucho. El mayor problema que tienen los Seahawks es que Russell Wilson no está jugando nada bien y en contra de los Saints, que tienen una buena defensiva pero nada comparada contra la de San Francisco, sólo pudo completar la mitad de sus pases para 103 yardas, números mediocres.

 

La defensiva de Seattle sigue siendo una verdadera máquina e hicieron un trabajo espectacular en contener tanto a Darren Sproles como a Jimmy Graham. La línea defensiva, como ya lo hemos resaltado en múltiples ocasiones, tiene bastante talento y Bobby Wagner tuvo un partido espectacular. Las últimas dos veces que San Francisco ha visitado la casa de los Seahawks se ha llevado un par de palizas. Dudo mucho que eso ocurra el próximo domingo.

 

En cuanto a los Patriots, todos sabemos que a Bill Belichick le encanta mandar mensajes al resto de la liga, y el sábado por la noche fue muy claro: New England puede dominar cualquier partido con su juego terrestre. Los fans de Tampa Bay deben de estar más que frustrados al ver que Greg Schiano le regaló a Belichick tanto a Aqib Talib como a LeGarrette Blount. Blount fue una verdadera pesadilla para los Colts y terminó el juego con 166 yardas por tierra y 4 TD. Su suplente, Ridley, tuvo 52 yardas y otras dos anotaciones en un partido en donde Tom Brady sólo lanzó 25 pases.

 

La defensiva de los Pats permitió algunas jugadas grandes, pero lo importante fue que generaron 4 entregas de balón de Andrew Luck. El QB de los Colts tuvo momentos brillantes en el partido, como un par de drives rápidos de TD, pero New England cerró la puerta en el momento indicado y evitó cualquier intento de remontada.

 

Tom Brady va a disputar su séptima final de conferencia, tiene 18 victorias en Playoffs y está en búsqueda del cuarto anillo de Super Bowl para empatar a Joe Montana y Terry Bradshaw. New England ha mostrado una vez más que es un equipo que se puede adaptar a múltiples situaciones y, a pesar de las lesiones, este equipo sigue funcionando a un nivel increíble para la NFL moderna.

 

 

El domingo el orden de una caótica temporada 2013 se mantuvo cuando el único equipo local no favorito perdió, los Panthers. La defensiva de Carolina jugó bien, pero tuvo cuatro castigos que le dieron un primero y diez a los 49ers y mantuvieron vivos los drives de los Niners. Además Cam Newton no estuvo a la altura de su primer partido de Playoffs, en donde los Panthers colapsaron de forma espectacular en el tercer cuarto.

 

San Francisco tiene la fórmula del triunfo, es decir y repetir, defensiva y juego terrestre. Brooks continúa con su gran temporada y fue factor clave en los goal line stand de San Francisco. La ofensiva, algunas veces frustrante, sigue respondiendo, sobre todo en tercera oportunidad cuando necesitan mantener los drives vivos y los 49ers siguen ganando de visitantes en Playoffs, algo que no había pasado antes en la historia de esta franquicia.

 

¿Podrán ahora romper la maldición que tienen en Seattle las últimas dos temporadas? Nos espera el tercer capítulo de la mejor rivalidad de la NFL en este momento.

 

Y Peyton Manning logró romper la maldición de juegos de one and done, y en esta ocasión tiene que agradecerle tanto a la defensiva como al juego terrestre, así como a los drops de intercepciones sencillas de los Chargers.

 

A pesar de eso el primer demonio de Manning en Playoffs está eliminado y ahora vienen los Patriots, un equipo que históricamente ha sido un dolor de cabeza para Peyton. Pero regresando al juego del domingo anterior, los fans de Denver deben de estar bastante emocionados por que redescubrieron su defensiva y, sobre todo, el pass rush, con cuatro sacks sobre Philip Rivers. Al medio tiempo San Diego tenía 43 yardas totales de ofensiva.

 

También tienen que estar agradecidos de que los Chargers soltaron varias intercepciones en los primeros drives de Manning, lo cual les pudo haber costado al menos 10 puntos. Tanto Moreno como Montee Ball fueron vitales para controlar el partido y Manning hizo la jugada grande en tercera y 17 cuando parecía que los Chargers estaban en pleno comeback mode.

 

La defensiva de los Broncos también pudo frenar el juego terrestre de San Diego, algo que será clave la siguiente semana contra los Patriots, aunque una vez más la secundaria tuvo muchas dudas y ahora con la lesión de Chris Harris por el resto de la temporada el panorama no se ve tan esperanzador. A pesar de eso nadie puede dudar que un Brady vs Manning es la cartelera principal de cualquier juego

Ulises Harada

Desde principios de los 90 pasaba las tardes de domingo frente al televisor viendo partidos de NFL y desde entonces profesa el 'arrowhead pride'. Socio Fundador de Primero y Diez en donde es pieza fundamental en el trabajo editorial y comercial. Día a día, sin importar dónde esté, escribe, discute y analiza lo que sucede en la liga.