Los Dallas Cowboys sin Tony Romo

Por Luis Obregón

Muerto el perro, se acabó la rabia.

 

Este domingo 29 de diciembre, en la última edición de temporada regular del Sunday Night Football, sabremos, por tercer año consecutivo, quién se corona como campeón de la división Este de la NFC en un duelo entre los Philadelphia Eagles y los Dallas Cowboys.

 

Seguramente NBC no tenía en mente que el partido no contaría con la presencia del QB titular del Equipo de la Estrella Solitaria. Según indican muchos reportes, Tony Romo no jugará este partido debido a una lesión en la espalda, lo cual incrementa sustancialmente las posibilidades de una victoria de los de Philadelphia, ¿cierto? Tomemos un momento para reflexionarlo.

 

A lo largo de 7 años (tal vez 8), hemos escuchado muchas voces que señalan a Tony Romo como el principal culpable de las debacles de los Cowboys, fans del equipo que aclaman que mientras él siga bajo el centro el equipo no llegará a ningún lugar y piden su cabeza. Por fin este domingo, sólo unos días después de Navidad, su deseo podría hacerse realidad. Entonces bajo esa lógica Philadelphia no tiene posibilidad alguna de ganar.

 

Este domingo veremos una ofensiva de Dallas totalmente comprometida con el ataque terrestre combinada con pases largos a Dez Bryant, al centro del campo con Jaso Witten, que saca lo mejor de Terrance Williams y Cole Beasley e incluso veremos a Miles Austin volviendo a ser dominante.

 

Del otro lado del balón veremos de vuelta a DeMarcus Ware con un par de sacks en momentos cruciales, una línea defensiva que contiene la carrera de forma envidiable, un cuerpo de linebackers que no sólo diagnostican las jugadas rápidamente sino que brillan en la recopilación de highlights. Además, lo más importante de todo, veremos una defensiva secundaria con un Brandon Carr dominando la mitad del campo y haciendo que el Nick Foles se olvide siquiera de voltear en su dirección, unos Safeties que sin importar su inexperiencia, hacen jugadas en los pases profundos y apoyan a parar el juego terrestre.

 

Todo esto porque, claro, como ya lo hemos dicho una, dos y mil veces; “Todo es culpa de Tony Romo”.

 

Tal vez hay quien no recuerde que en 2010, a partir de la semana 7 de la temporada regular Jon Kitna tomó los controles del equipo, sólo para ver a su entonces Head Coach, Wade Phillips, ser despedido un par de semanas después, atestiguar la llegada de Jason Garrett y terminar la temporada con sólo 6 victorias. Esa fue una muestra que muchos dejan pasar por alto debido a la situación del coaching; un equipo sin Tony Romo que nunca tuvo mucho Norte pero que por lo menos tenía la esperanza de iniciar una nueva era.

 

Nada sería mejor para los fans con sentido que encontrar en la no participación de Romo (y por ende en Kyle Orton) la respuesta a la montaña de problemas del equipo, sin embargo esos mismos fans, los que hacen sentido, saben que eso es sumamente remoto y que el equipo de los Dallas Cowboys llega hasta donde ha llegado gracias, en buena medida, a las hazañas del número 9.

Luis Obregón

Consumidor ávido de contenidos escritos, auditivos y visuales de los temas más diversos que después pone al servicio de la creación de materiales en distintas plataformas. Socio Fundador de Primero y Diez, donde es Editor del sitio y Productor de los espacios auditivos. Por haber tenido una niñez noventera, todavía hasta la fecha, es acérrimo aficionado de los Dallas Cowboys.


Publicaciones Relacionadas