El arte de quejarse de los referees

Por Ulises Harada

“Always aim for perfection, because if you don’t get it you will end being very good, and very good works over 95% of the time” – Bill Walsh

 

“Nos robaron, jamás marcaron la interferencia”, “Eso nunca es un foul personal”, “Traigan de regreso a los referees suplentes”, “tanta tecnología en la NFL y siguen teniendo esa clase de errores”. Esos son tan sólo algunos de los comentarios que escuché y leí durante este fin de semana de la NFL. Sin duda hubo una gran cantidad de decisiones polémicas, como fue el caso del golpe a Brees o la última jugada del New England vs Carolina, ¿pero realmente se puede culpar a un referee de la derrota de un equipo en la NFL?

 

Desde mi punto de vista este deporte no se gana o se pierde por una jugada, es el resultado de un plan de juego de un partido de principio a fin. Siempre hay jugadas que resaltan por diversos factores, como polémica, errores tanto de los jugadores como de los coaches o señalamientos de los árbitros por lo menos cuestionables.

 

Personalmente entiendo que el quejarse de un árbitro es la reacción natural de cualquier aficionado (yo lo he hecho), pero atribuirle una derrota es un exceso ya que en el fondo todos sabemos que nuestro equipo favorito tuvo al menos dos o tres oportunidades de cambiar el resultado y no ejecutó. Ningún ser humano es perfecto y los referees van a tener errores todos los partidos, como holdings no marcados, interferencias, foul personales y muchos más. Es parte del juego.

 

En el caso del 49ers vs Saints es cierto que el castigo contra Brooks es más que cuestionable. Pero los 49ers no perdieron por eso, perdieron por que Frank Gore soltó un pase sólo cuando San Francisco podía tener el control completo del juego. Perdió por un playcalling ofensivo bastante cuestionable y perdió por que en la serie final Osgood tuvo una pésima jugada en equipos especiales y no pudieron frenar a Drew Brees y compañía.

 

En el caso de los Patriots, el holding a Gronkoswki es muy cuestionable (y yo creo que fue interferencia de pase), pero no los escuché quejarse del holding que le hicieron a los Saints hace un mes. Y ojo, nos quedamos con el castigo no marcado, pero la realidad es que los Pats tuvieron el juego y no aprovecharon sus oportunidades: El fumble de Ridley, la serie ofensiva de 83 yardas que permitieron para que Carolina les diera la vuelta, la decisión de no arriesgar en el segundo cuarto.

 

Y ojo, los Patriots han tenido uno de los partidos más cuestionables en la historia de la NFL, el “tuck rule” contra los Raiders, pero si ganaron ese partido fue porque los Raiders a pesar del dominio que tuvieron nunca pudieron detenerlos. O porque Adam Vinatieri metió dos goles de campo en medio de una tormenta de nieve.

 

Mi punto es que ningún partido de la NFL se gana o se pierde por una jugada, todo es consecuencia del planteamiento y la ejecución de los partidos. ¿Tú qué opinas al respecto?

Ulises Harada

Desde principios de los 90 pasaba las tardes de domingo frente al televisor viendo partidos de NFL y desde entonces profesa el 'arrowhead pride'. Socio Fundador de Primero y Diez en donde es pieza fundamental en el trabajo editorial y comercial. Día a día, sin importar dónde esté, escribe, discute y analiza lo que sucede en la liga.


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