El momento de Matt Stafford

Por Ulises Harada

Podría escribir sobre el gran partido de Calvin Johnson, quien quemó a la defensiva secundaria de Dallas con 329 yardas por aire, la segunda mejor marca en la historia de la NFL. Otro de los ángulos podría ser el que a pesar de las 4 entregas de balón, Detroit se logró levantar del partido y ganarlo cuando no había posibilidad.

 

O también podría hablar del costoso holding de los Cowboys en la última serie ofensiva que le dio el tiempo suficiente a Matt Stafford para hacer el último drive. Pero la verdad es que quien merece todo el reconocimiento en esta ocasión es el QB de los Lions, quien parece ser está listo para dar ese salto a la grandeza dentro de los quarterbacks.

 

Este juego puede definir por completo la carrera de Stafford (obviamente primero tiene que ganar un partido de Playoffs, o a los Packers en Green Bay), sobre todo por lo que mostró en los últimos segundos de este partido. Primero puso ese pase perfecto de 40 yardas a Kris Durham, una verdadera joya. Después, para demostrar que no fue suerte, le dio un envío igual de perfecto a Calvin Johnson en un pase de 22 yardas para dejar a los Lions adentro de la yarda uno con menos de 25 segundos por jugar.

 

Y en ese momento fue cuando Stafford tuvo un momento de claridad, de genialidad y de excelencia (que en caso de haber fallado lo hubiéramos quemado vivo, el simple hecho de hacer eso ya genera una enorme cantidad de respeto).  Matt Stafford comenzó a hacer la señal de “Spike, spike, spike” para azotar el balón en el terreno de juego y detener el reloj. 21 de los 22 jugadores que estaban en ese momento en el terreno de juego le creyeron.

 

Stafford recibió el balón del centro, saltó y cruzó la línea de TD. Por si fuera poco nadie lo tocó y pudo correr con el balón en sus manos dentro de la zona de anotación para festejar uno de los triunfos más grandes de los Lions en los últimos 15 años (no estoy exagerando). Este partido, como el que le ganó con un brazo a los Browns hace un par de años, justifican completamente la selección de los Lions en el Draft 2009, sobre todo cuando vemos a los otros QB tomados en primera ronda (Mark Sanchez y Josh Freeman).

 

Matt Stafford tiene la oportunidad de entrar al círculo de jugadores especiales de la NFL. Es cierto que ayuda muchísimo tener a Calvin Johnson como WR, pero el QB de los Lions es especial. ¿Qué tanto? Eso lo veremos en el duelo de Día de Acción de Gracias contra Green Bay será el que pueda definir a NFC North.

 

Los Lions tienen un equipo competitivo, una defensiva sospechosa pero uno de los mejores ataques de la liga. Lo más importante es que tienen un QB que ha demostrado que puede funcionar en situaciones clave (10 comebacks). Ahora hay que ver que tanto le alcanza para competir y ganar en la NFC. Por el momento me quedo con la genialidad de Matt Stafford.

Ulises Harada

Desde principios de los 90 pasaba las tardes de domingo frente al televisor viendo partidos de NFL y desde entonces profesa el 'arrowhead pride'. Socio Fundador de Primero y Diez en donde es pieza fundamental en el trabajo editorial y comercial. Día a día, sin importar dónde esté, escribe, discute y analiza lo que sucede en la liga.


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