99 puntos anotados… ¿el juego del año?

 

por Jorge Tinajero

 

Nota: Nuestro Jorge Tinajero tuvo la fortuna de estar en el AT&T Stadium para el partido entre Broncos y Cowboys… aquí está su crónica

 

Domingo por la mañana y comenzaba a sentirse un ambiente singular en las inmediaciones de Arlington rumbo al AT&T Stadium donde comenzabas a ver aficionados con sus jerseys apoyando a su equipo favorito tanto de Cowboys como de Broncos. La gente gritaba al pasar con sus automóviles mensajes de apoyo de su equipo favorito, portando banderas y uno que otro con caras pintadas.

 

Era cerca del medio día cuando llegué a las esquina N Collins Street y E Randol Mill Road y se observaba ya la gente preparando sus parrillas y colocando sus pantallas para comenzar la festividad previa a un juego de NFL. Incluso la comunidad latina se hacía presente con música norteña  a la vez que cruzaban palabras con fans del equipo rival, todo en un ambiente de sana diversión.

 

Niños y adultos lanzando el balón, gente formándose en los accesos y uno que otro buscando un boleto para ingresar al estadio. Sin duda se sentía la emoción de regresar a ver un juego de NFL y de mi equipo favorito.

 

Después de pasar revisiones e ingresando, comenzó la fiesta de NFL. Cervezas frías por allá, Cowboys por acá, los típicos Nachos con chilli y palomitas con refill además de hotdogs y souvenirs que no podían faltar. Debo decir que el estadio está de lujo, inmenso y con una experiencia única para el fan que quiere disfrutar de un buen juego y aunque no conozco todos los estadios, me atrevo a decir que no tiene comparación. Felicidades a la afición de los Cowboys por ello.

 

Y vaya pantalla! Es capaz de jalarte la mirada cuando hay acción en el terreno de juego pero logré resistirlo. Tal vez el único detalle pero qué diablos, es muy al estilo texano y debo aplaudirlo.

 

Una vez que hubo la presentación de las famosas Cowboys Cheerleaders donde hubo más de 50 mil personas que no parpadearon, vino la introducción de la ofensiva del equipo local dejando al final a Tony Romo. Vino el lanzamiento de la moneda y Broncos perdieron la oportunidad de escoger y la ofensiva de Cowboys abriría el encuentro.

 

En ese momento, podías ver que había un gran número de aficionados a los Broncos con jerseys y playeras de color naranja a pesar que había visto a muchos que usaban el jersey blanco y otros el azul, mismo que se confundían a la distancia con los aficionados de los Cowboys. Más tarde John Fox reconocería en su conferencia de prensa el gran apoyo mostrado a los Broncos diciendo:

 

“Todo el mundo está en tu contra (cuando juegas de visitante), aunque diré que hubo mucho naranja en ese estadio. Estuve un poco sorprendido por ello pero es un tributo a nuestros aficionados y como viajamos.”

 

Comenzaba el juego y los Cowboys mostraban formaciones de poder con Witten y Escobar en el terreno y con Dez Bryant y Terrance Williams como receptores y DeMarco Murray. De ahí atacaron bien con su juego aéreo y avanzaron sin problemas con jugadas importantes de Romo que, debo reconocer, dio uno de los mejores partidos que le he visto. Se quitaba la presión, salía de la bolsa y encontraba a alguien siempre disponible y veías como ganaba confianza jugada con jugada.

 

Y bueno, Murray a pesar de haber anotado, no tuvo una tarde para destacar porque la defensiva de Denver es de las mejores contra el ataque terrestre. Entonces, el juego debía ser ganador por los Cowboys con ataque aéreo.

 

Y si, parecía que iban en buen camino. Se pusieron con ventaja de 14 puntos aprovechando el balón suelto de Eric Decker y aunque fuera la ofensiva de Manning, siempre es complicado un marcador así jugando de visitante. A pesar de ello, yo sentía confianza en que esto se podría revertir porque faltaba aún mucho tiempo y la ofesniva de Denver había avanzado hasta que perdieron el balón.

 

Esta ofensiva de Peyton Manning no es cualquiera, lo hacen ver muy fácil. No es un secreto que siempre salen con personal 11 (un running back, un tight end y 3 wide receivers) y sacan una variedad de trayectorias y ajustes una vez observando la formación que los Cowboys presentaban. Veías a veces a D.Thomas aislado y con probable safety para doble cobertura y del otro lado a Welker y Decker abierto y J.Thomas en la línea con la posibilidad de ser cubierto personal con un linebacker y hay que reconocer que lo que se esperaba de este tight end, lo está superando. Comenzaron abusando de J.Thomas y Decker y uno que otro acarreo de Moreno y Hillman para llegar a ponerse 28-20 al medio tiempo  gracias al balón suelto de Bryant. ¿Y qué tal el engaño de Manning para anotar acarreando el balón? Yo también fui uno de los que se fue con el engaño.

 

Momento de tranquilidad aunque yo me sentía preocupado por la salida por lesión de Wesley Woodyard y Chirs Harris, jugadores importantes por la falta de profundidad en sus posiciones. Y qué decir de Robert Ayers quién no fue el mismo después de salir tocado del hombro.

 

Fue entonces que los Cowboys aprovecharon de estos mismatches agregando más receptores como Cole Besley en el campo y obligando a Denver a usar a su quinto cornerback Omar Bolden quién fue exhibido y aunque el marcador estaba 35-20, un rápido descontón con un grave error de Tony Carter en la cobertura, cambió el momentum del juego. Y ya no se diga con la primer intercepción de Peyton Manning en la temporada. El panorama se veía complicado para el equipo visitante, la afición local estaba prendida y las caras largas comenzaban a mostrarse en la gran cantidad de aficionados naranjas. ¿Cómo estaba yo? Totalmente estresado y tenso. No podía creer lo que estaba viendo. No podía creer que lo que parecía que iba a ser un día de campo en la segunda mitad, se estaba convirtiendo en una posible primer derrota del año.

 

Dallas le dio la vuelta al marcador con el pase de Romo a Witten después de tener todo el tiempo del mundo dentro de la bolsa de protección. Ya era el último cuarto y Manning comenzaba a lanzar pases erráticos al sentirse presionado. Me preguntaba si le habría afectado el jalón de la máscara en el segundo cuarto y volvía a ser el Manning lesionado. Muchas cosas pasaban por mi cabeza. 41-38 ganaban los locales.

 

Denver empató con un largo field goal de 50 yardas y teníamos juego empatado faltando 9:42 en el juego. Sabía que la defensiva de Broncos no estaba para detener a Romo y compañía y así fue, le bastaron poco más de 2 minutos para ponerse arriba 48-41 y con una ofensiva que comenzaba a verse mortal.

 

“I believe, I believe” era todo lo que podía gritar. Vino una ofensiva desde la yarda 27 de Broncos donde les tomó 4:40 de tiempo teniendo sólo una tercera oportunidad en todo el drive, misma jugada donde Moreno anotó para empatar el juego a 48. Era una locura!! 96 puntos en un juego y aún no estaba definido faltando 2:39. Nunca se me olvidará este número, 2:39. Lo ví una y mil veces mientras se preparaban para el kickoff de Pratter. Sabía que no había defensiva para contener a un equipo motivado y apoyado por su afición. Demonios, 2:39!!

 

Comenzó todo bien con el kickoff. No hubo regreso. Tony Romo debería recorrer alrededor de 45 yardas al menos para darle la oportunidad a Bailey de anotar el field goal de la ventaja o victoria final.

 

Después vino Shaun Phillips para lograr el sack sobre Romo. Excelente!! 6 yardas menos del objetivo. Y fue entonces cuando en segunda oportunidad y 16 por avanzar, vinó Danny Trevathan quién pudo haberse perdido el juego ante una lesión de rodilla el miércoles anterior en la práctica, para interceptar el pase de Romo a Escobar. Fue una explosión en el estadio de todos esos fans que estaban silenciosos y con caras largas. Si, me incluyo dentro de ellos.

 

La ofensiva logró el objetivo de agotar el reloj y dejar 2 segundos en el reloj para el field goal de la victoria de los Broncos. A chocar manos, a salir del estadio gritando Let’s Go Broncos, a celebrar.

 

Qué experiencia!! Nunca hubiese imaginado presenciar un juego así. 99 puntos, más de 400 yardas de Manning, más de 500 yardas de Romo. Aún faltan 12 semanas por jugarse pero sin duda, este debe ser uno de los juegos del año.

 

Cuarta pregunta para ganarse el jersey del QB de Green Bay, cortesía de Caliente (más información aquí)

4.- ¿Cuál es el equipo al que Rodgers le ha lanzado más yardas y pases de TD en su carrera (y cuál es la cifra)?

Ulises Harada

Desde principios de los 90 pasaba las tardes de domingo frente al televisor viendo partidos de NFL y desde entonces profesa el 'arrowhead pride'. Socio Fundador de Primero y Diez en donde es pieza fundamental en el trabajo editorial y comercial. Día a día, sin importar dónde esté, escribe, discute y analiza lo que sucede en la liga.


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