Campeones antes de los números romanos

Por José Villelabeitia

 

Cuando desde Primero y Diez me invitaron a colaborar lo primero que sabes es que ese primer artículo es seguramente el mas importante, nada de lo que hayas hecho antes importa porque la primera impresión es la que suele contar. El verdadero problema es cuando te pones delante del teclado y tienes que escribir algo ¿Qué escribo? Y sobre todo ¿Sobre de qué escribo para que pueda gustar?

 

Le he dado varias vueltas a esta primera colaboración. En un primer momento pensé en hablar de la “read-option”, pero últimamente he visto demasiados artículos y columnas sobre el tema. Otro tema interesante me parecía la eterna discusión sobre Los Ángeles, pero de momento todo son rumores y especulaciones, globos sondas para tantear la posibilidad de mover una franquicia a la mega urbe del sur de California.

 

Finalmente una iniciativa de la propia página Primero y Diez me ha dado una idea, reivindicar aquellos campeones y jugadores que ganaron títulos y premios antes de que las dos ligas AFL y NFL, enemigas entonces, decidieran jugar a un solo partido que equipo era el mejor de ambas ligas, partidos que en su primera y segunda edición se llamarían AFL-NFL World Football Championship. Ese partido en su tercera edición pasaría a llamarse Super Bowl, poco después las dos primeras ediciones se renombrarían como Superbowl I y II. Desde entonces al campeón de la NFL, ya unida en una sola liga, se le conoce como el campeón con números romanos, los Super Bowl llevan numeración romana.

 

En Primero y Diez tuvieron offseason temporada una magnifica iniciativa, un sencillo juego donde se ranqueaban a los mejores QB de la historia y por un sistema de votaciones se acabaría eligiendo aquel QB que los lectores consideraban el mejor de todos los tiempos. El ganador final como casi todos sabrán fue Tom Brady imponiéndose por una holgada diferencia a Brett Favre, algo que no dejó indiferente a muchísimas personas, no sólo por el hecho de que ganara con relativa comodidad, sino porque en el camino venció a Joe Montana, casi nadie dudaba Montana es probablemente el mejor QB de todos los tiempos, o al menos lo era. No es momento para decir si Tom Brady es mejor o peor QB que Joe Montana, ambos son excelentes, como excelentes fueron todos los QB que salieron en aquella lista.

 

Si algo me llamó la atención de aquella iniciativa fue lo rápidamente que fueron cayendo jugadores que fueron, grandísimos QB y que nada tienen que envidiar a los actuales Tom Brady, Peyton Manning o Aaron Rodgers. Cayeron eliminados, en algunos casos de forma injusta, jugadores como Otto Graham, considerado por la revista Sports Illustrated como uno de los mejores 5 QB de todos los tiempos, otros ni tan siquiera pasaron los primeros cruces, y otros QB, con peor historial, pasaron cruces sin apenas oposición.

 

Todo esto ocurre por una percepción, que puede que sea personal, si no has ganado un título en la era del Super Bowl no eres importante, el ser campeón se mide si has ganado el Vince Lombardi o no. Los aficionados de los Pittsburgh Steelers presumen, y con mucha razón, de sus seis Super Bowls. Pero lo que olvidan es que los Pittsburgh Steelers, que nacieron en 1933, no jugaron un solo partido de playoffs hasta 1947, partido del que salieron derrotados por 21-0. No volverían a post temporada hasta 1972 cuando derrotaron a los Oakland Raiders en el mítico partido donde tuvo lugar la “Inmaculate Reception”. Los Pittsburgh Steelers en la era pre Super Bowl no fueron nadie ni nada, uno de los equipos mas ridículos y desastrosos de la liga, siempre por detrás de los Pittsburgh Pirates, el equipo de baseball de la ciudad.

 

Nadie en la actualidad no consideraría a los Pittsburgh Steelers como una de las mejores franquicias de toda la historia de la liga, una de las consideradas “Dinastías”. Tan dinástica como ellos, incluso mas, fueron los Cleveland Browns, tan a menudo menospreciados por muchos aficionados, desconocedores por completo de la historia y palmarés de una de las franquicias mas gloriosas de la historia del football profesional, equipo donde jugó toda su carrera el QB Otto Graham, ganador de siete finales de las diez que disputó, todas ellas de manera consecutiva, marca que nadie ha igualado ni tan siquiera acercado.

 

Otto Graham fue el QB que lidereó a los Cleveland Browns en sus 4 campeonatos de la AAFC. En su primer año en la NFL ganó el título, en los tres siguientes los Browns serían derrotados en la final. Se retiró en 1954 tras ganar su segundo título de la NFL, pero Paul Brown le pidió regresar un año mas, Otto Graham accedió a cambio de que ésta sí fuera la última vez. Se retiró como los grandes campeones, ganando un último título para su equipo.

 

Los Cleveland Browns ganaron 4 de sus 8 campeonatos en la desaparecida All American Football Conference. Es habitual despreciar aquellos campeonatos por el hecho de que ni tan siquiera eran considerados de la NFL. La NFL tampoco creía en la calidad de los equipos de aquella liga, programó como primer partido cuando ambas ligas se fusionaron un duelo entre los Philadelphia Eagles, vigentes campeones de la NFL, contra los Cleveland Browns,  vigente campeones de la AAFC. El partido se jugaría en sábado, algo totalmente inhabitual y en horario estelar. La NFL pretendía dar una lección a aquel equipo que venía de ganar todas las ediciones de la desaparecida AAFC, sin embargo fue la NFL la que tuvo que hincar la rodilla, los Browns ganaron fácilmente por 35-10 y Paul Brown ordenando pisar el freno para evitar una humillación. Los Browns, que practicaban un estilo de juego mas abierto que el que se practicaba en la NFL, fueron acusados de abusar del juego de pase. En el partido de vuelta contra los Eagles Paul Brown no ordenó ni una sola jugada de pase, todos los snaps fueron jugadas de carrera y los Browns ganaron de nuevo por 13-7, es la última ocasión en que un equipo ha ganado un partido de la NFL sin ejecutar un solo pase.

 

A pesar del brillante palmarés de los Cleveland Browns hay cientos de aficionados que se permiten el lujo de mofarse de una de las franquicias mas gloriosas y con mejor historial de toda la liga, un palmarés por el que otros equipos suspirarían tan solo por tenerlo la mitad de brillante. Se llega al más absurdo aún de considerar mas campeón a un equipo como los Tampa Bay Buccaneers, ganadores de una sola edición del Super Bowl.

 

Los Green Bay Packers ganaron el título de la NFL en 11 ocasiones, cinco de ellas en la década de los 60, la que muchos expertos consideran la edad dorada del football. Los Packers también fueron los primeros vencedores del Super Bowl cuando ni tan siquiera se llamaba así. Luego la han ganado en otras dos ocasiones, es el único equipo que ha ganado con 3 QB de tan contrastada calidad como Bart Starr, Brett Favre y Aaron Rodgers, algo que ningún otro equipo puede presumir (Los Redskins también ganaron con 3 QB diferentes, pero ninguno de ellos merece una especial consideración)

 

Los Green Bay Packers tienen en su palmarés esos 4 Super Bowls, algo que por derecho les otorga un espacio entre los mas grandes, pero si no fuera por ello es muy probable que vivirían un ostracismo parecido al de los Cleveland Browns, cuando los Packers ganaron antes de la era de la Superbowl ni más ni menos que 11 títulos de la NFL. El nombre de “Title Town” de Green Bay no por sus títulos de Super Bowl, sino por el impresionante palmarés de la franquicia mas singular de la liga.

 

Detrás de los Packers está otro de los casos olvidados, los Decatur-Chicago Staleys, más tarde conocidos como Chicago Bears. Los Chicago Bears “sólo” han ganado un Super Bowl en 1986 con aquella fantástica escuadra que construyó Mike Ditka con la ayuda de Buddy Ryan. Años más tarde perderían otro juego del título de la NFL ante los Indianapolis Colts. Pero mucho antes que eso, los Chicago Bears, uno los dos miembros fundadores de la NFL que aún existe, ganaron ni mas ni menos que 8 campeonatos, por algo son conocidos como “The Monsters of the Midway”. Los Chicago Bears tienen un privilegio del que nadie mas puede presumir, fueron el primer equipo en ganar el título de la NFL en un partido de playoffs, aunque oficialmente la final de 1932 nunca sea reconocida como tal. De 1920 a 1931 el campeón lo era el equipo con el mejor porcentaje de victorias y derrotas de la liga regular.

 

Luego tenemos casos como los Detroit Lions, antes Portsmouth Spartans. Los Lions pueden presumir de tener un palmarés mejor que el de los New England Patriots, ganadores de 3 Super Bowls en cuatro años. Los Detroit Lions ganaron el título de la NFL por primera vez en 1935 y en otras tres ocasiones entre 1952 y 1957, además de haber llegado a 3 finales de forma consecutiva. Sin embargo inexplicablemente de los Lions se habla como una de las franquicias perdedoras por excelencia. De hecho se la suele mencionar como una de las pocas franquicias que no ha disputado nunca un Super Bowl, junto a los propios Browns, cuando su palmarés nada tiene que envidiar a muchas franquicias consideradas ganadoras.

 

Incluso los desaparecidos Canton Bulldogs, uno de los miembros fundadores de la liga, tiene más títulos que muchos equipos actuales, ganadores de la NFL cuando no se jugaba partidos de playoffs, pero tan ganadores como lo puedan ser los Baltimore Ravens o Tampa Bay Buccaneers, equipos que por haber ganado un Super Bowl parecen ocupar plaza en un pedestal.

 

En muchas partes, en redes sociales sobre todo, he podido leer a aficionados menospreciar aquellos campeonatos. Desde decir que eran peores atletas o que jugaban peor football que el actual, o que ganar un Super Bowl tiene infinitamente más mérito que haber ganado la desaparecida AAFC o aquella incipiente NFL de los años 20 y 30. Muchos se permiten el lujo de minusvalorar los campeonatos que se lograron en la década de los 50 y 60, considerada esta última la edad dorada de la NFL, cuando se hizo mayor de edad, cuando se hizo grande. Cuando la NFL se convirtió en definitiva en lo que es el football actual, el deporte número uno en las preferencias de los norte americanos, algo que curiosamente vaticinó Joe Carr en la década de los 20 cuando dijo que tras una etapa de dominio del baseball el football acabaría siendo el deporte dominante, no se equivocó en una sola coma.

 

Esos equipos, todos, desde los desaparecidos Akron Pros o Franford Yellow Jackets con su único título de la NFL, son tan legítimos ganadores de la NFL como lo puedan ser los actuales campeones, los Baltimore Ravens, ganadores de 2 Super Bowls. El hecho de que ganaron sus títulos en una era en que no existía la Superbowl no les hace peores campeones que los actuales, como desde muchas partes he podido leer. Ni tan siquiera la increíble excusa de que eran peores atletas o que el football no estaba tan desarrollado táctica y técnicamente como lo está en la actualidad es disculpa alguna, el football es prisionero de su tiempo.

 

Usain Bolt es el atleta más internacional del planeta, el hombre mas veloz, pero mucho antes de que el volara sobre los tartanes de las pistas de atletismo un tal Jesse Owens ganó 4 medallas de oro ante las mismísimas narices de Adolf Hitler en los Juegos Olímpicos de Berlín. Nadie se cuestiona si Jesee Owens es uno de los mejores atletas de todos los tiempos, en su caso además existe el factor racial y que ganó sus medallas en las que se suponía iban a ser los juegos de la supremacía aria, sin embargo si que veo a muchos cuestionarse la legitimidad de los campeonatos de aquellos equipos, tachar los 8 campeonatos de los Cleveland Browns como menudencias, decir que eran peores atletas que los actuales ¿Acaso competían contra los actuales súper atletas? Atletas que por cierto deberían hacerse mirar si no están llegando a extremos realmente preocupantes en su desarrollo muscular, las roturas de ligamentos, huesos y otras articulaciones están alcanzando extremos realmente preocupantes.

 

Aquellos viejos campeones son tan campeones como los actuales campeones. Ellos ganaron con los que eran los mejores atletas de la época y contra los mejores de su tiempo. Jim Thorpe, el que fuera primer comisionado de la NFL, ganó antes de jugar al football dos medallas de oro en unos Juegos Olímpicos. Jim Thorpe era tan buen atleta que cuando hizo las pruebas para acceder a la universidad batió todos los records vigente de la NCAA, pero lo hizo vestido con ropa de calle, no le dejaron hacer las pruebas con ropa de deporte.

 

Tampoco se tiene en consideración los campos y circunstancias de aquella época. Siempre he dicho una cosa, me gustaría ver a Drew Brees o Tom Brady lanzar en las condiciones en que tenía que lanzar Johnny Unitas cuando un QB se tenía que proteger él solito y los golpes después de ejecutado el pase era legales. Nadie le resta méritos a los records de los primeros QB, pero las condiciones, el entorno, las reglas, incluso la pelota con la que lanzan, en absoluto tienen nada que ver con las que lo tenía que hacer Johnny Unitas, y eso por no remontarnos a Sammy Baugh, el primer pistolero de la NFL.

 

El hecho que esos equipos no tengan un Vince Lombardi, era imposible por otra parte tenerlo cuando ni tan siquiera existía semejante título, no les hace de menos, y eso deberíamos empezar a comprenderlo todos, especialmente aquellos que piensan que el football nació con la era de los Super Bowl.

 

Antes de que los números romanos tomaran posesión de la NFL, hubo campeones, grandísimos campeones, historias de finales que nada tienen que envidiar a muchísimas ediciones del juego por el título. Equipos  que no tienen títulos con números romanos en sus vitrinas, pero que nada tienen que envidiar a por ejemplo los Pittsburgh Steelers, el equipo que más Super Bowls atesora. Esos equipos, y los jugadores que jugaron aquellos campeonatos, se merecen un respeto y una admiración igual que la que ahora se dedica a Tom Brady o Peyton Manning, igual que estos deberían tenerlo dentro de 50 años.

 

Ulises Harada

Desde principios de los 90 pasaba las tardes de domingo frente al televisor viendo partidos de NFL y desde entonces profesa el 'arrowhead pride'. Socio Fundador de Primero y Diez en donde es pieza fundamental en el trabajo editorial y comercial. Día a día, sin importar dónde esté, escribe, discute y analiza lo que sucede en la liga.