Un 49er invade el Georgia Dome

Por Álvaro Sosa

 

Lo primero que viene a la mente es, aquel 22 de Enero de 2012, cuando por fin los 49ers llegaban a un juego de Campeonato, después de años de sequia, era en casa, ante su público, cuando salieron a relucir inexperiencias que eran normales, pero resultaron muy costosas, una ilusión rota, dolorosa, que incluso rayaron en la estupidez (amenazas de muerte a Kyle Williams, quien como todo ser humano, tuvo errores).

 

Con esta derrota, meses de impaciencia, ya queríamos que empezara Septiembre ¡¡teníamos el Super Bowl en las manos y lo dejamos ir!! Vimos un draft diferente, reclutando a un WR que nadie esperaba y más tarde, a mi jugador  favorito en colegial, LaMichael James, una agencia libre donde se mantuvo prácticamente al mismo equipo, con algunas nuevas contrataciones, esperando dar más armas ofensivas a Alex Smith, entonces titular indiscutible. Con ello, llego Septiembre, a veces grandes juegos, a veces no tanto;  podíamos vencer al que fuera, pero perder con el menos pensado… pero llego un acarreo que en lugar de barrerse, Alex Smith se fue de frente, siendo golpeado en la cabeza, sacándolo del juego, lo que resultaría un parte-aguas en la historia de los 49ers, entró un jugador de segundo año, de nombre Colin Kaepernick, reclutado en 2da ronda vía trade, lo que vino a dar una cara distinta al equipo y muchas dudas sobre el Coach Jim Harbaugh, quien una vez sano Alex Smith, nombró titular a quien solía ser la banca, sin respetar la regla no escrita de que el titular no pierde puesto por lesión, sin duda una gran apuesta del coach, quien contó con el apoyo de la organización.

 

Partidos pasaron, algunos apretados, se fue aprendiendo, hasta llegar a este día; el día en que surgirá el nuevo campeón de la NFC, en el Georgia Dome, casa de los Atlanta Falcons.

 

En estas líneas intentaré dar un toque personal que lo que se sintió y se vivió desde tierras estadounidenses.

 

El desorden, lo empezó mi esposa, quien en la ronda divisional y ya habiendo ganado a los Packers, me pregunto: “Si pasan los 49ers, ¿vas a ir al Super Bowl?”, lo primero que pensé, fue: “Ni de chiste, es carísimo…” pero no perdía nada en investigar.

 

De plano, el precio estaba fuera de mi alcance, pero para ese entonces los Falcons iban ganado “cómodamente” a los Seattle Seahawks, y me pregunté qué tan caro saldría ir a Atlanta. Viendo precios, no estaban nada mal, por lo que mandé un correo a amigos y hermanos con el título: “Playoffs, URGENTE” en donde mostraba precios de vuelos, hotel y boletos, para ver si alguien se animaba a ir, hasta este entonces realmente no veía probable tal viaje, hasta que empezaron a llegar las respuestas, entre las que estaban, “yo si voy…” “Yo si jalo, pero esperemos a ver qué pasa con Seattle que ya está remontando…”. Entonces empezó la voltereta de Seattle, por lo que empecé a ver la opción de ir a San Francisco, opción que era mucho más cara y salía del presupuesto, así es que empezamos a “apoyar” a Atlanta, además que como equipo, creíamos convenía para las aspiraciones de los 49ers. Total, ganó Atlanta y en menos de 30 mins. Ya teníamos reservación, y boletos para el juego de Campeonato, finalmente iría con dos de mis hermanos, un Redskin y un Jaguar.

 

Ya el día del vuelo, en el avión de aproximadamente 200 personas de capacidad, habíamos con jerseys, gorras y demás, por lo menos unas 30 fanáticos de 49ers que íbamos explícitamente al partido, aquí ya empezaban los nervios.

 

La Ciudad de Atlanta nos recibió con mucho frío. Sólo se hablaba sobre el juego de Campeonato, se respiraba football. Empezamos a  conocer la ciudad y atracciones como al Acuario (qué mejor manera de quitar los nervios, que no tener tiempo para ellos), por la noche asistimos a un juego de NBA, entre los Atlanta Hawks y los San Antonio Spurs en el Philips Arena, por cierto precioso lugar ubicado a un lado de CNN y del Georgia Dome. El juego fue bastante flojo y, debo mencionarlo, fui testigo del Mark Sánchez del basquetbol, su nombre es Jeff Taegu. No sé si fue sólo un mal juego o si así es siempre (casualmente lleva el número 0), pero balón que tocaba, balón que perdía, metió 2 de 10 más o menos ¡pésimo! Chocaba con sus jugadores y aun así no lo sacaban, la prueba de que esto ayudó a los nervios que, aunque sea por segundos, quien esté leyendo esto, dejó de pensar en el juego de Campeonato.

 

¡Llegó el día! Había un cielo despejado en una mañana preciosa que no influiría, pues el juego seria en domo. Desde las 9 de la mañana había estacionamientos repletos de aficionados a los Falcons poniendo las carpas, juegos, TVs, asadores, pero no sólo alrededor del estadio, sino por toda la ciudad. Primero fuimos a reconocer el lugar de entrada y pasamos por una explanada donde había inflables para tener una NFL Experience, había juegos para patear, lanzar dentro de una llanta, etc. Y a la entrada del mismo, unas figuras de un jugador de Atlanta haciéndole “calzón chino” a Kaepernick, figura que tuvo mucha fama, ya que fan que llegaba, fan que le tomaba foto.

 

¿El ambiente? Toda la ciudad con gorras, jerseys y demás de Falcons, yo calculo un 90% que apoyaban a Atlanta y un 10% a 49ers. Se veían camionetas forradas de logos de Atlanta, gente pintada, etc. Simplemente impresionante, y cada que veían a un fanático de 49ers, no faltaban los gritos de “Buuuuuuu!!” “49ers suck!!”, entre otros. Personalmente, cada carrilla que recibía, la contestaba en silencio, pero haciendo un “Kaepernicking” lo cual desataba la furia y elevaba la intensidad de los gritos. Todo esto en plan de trash talk, jamás vi o escuché a alguien meterse personalmente con otro aficionado, durante todo el viaje, los aficionados de Atlanta se comportaron como todas unas damas y caballeros.

 

Faltando una hora para el juego, entramos a las instalaciones del domo, había que conocerlo de esquina a esquina. Aprovechamos para fotos, hacer compras y demás. Los jugadores ya estaban practicando y poco a poco los minutos se reducían a segundos para la patada inicial.

 

Un ambiente de 10 desde la presentación hasta el silbatazo final, el estadio era una caldera, un manicomio, los gritos no pararon, hasta el punto que vi a varias personas, quejarse por dolores de cabeza ocasionados por los mismos gritos, en la pantalla del estadio aparecían jugadores de Atlanta pidiendo silencio cuando estaban a la ofensiva y ruido cuando no, además en momentos cruciales, aparecía otro video  con Samuel L. Jackson pidiendo más ruido, todos lo seguían al 100%. Para darse una idea de los decibeles, yo le tenía que gritar a la persona que estaba a mi lado para comunicarnos.

 

Comenzó el partido y todo era alegría para muchos y tristeza en otros, ya íbamos 17-0 abajo, no habíamos conseguido ni siquiera un primero y diez, Matt Ryan hacia lo que quería, era una fiesta en Georgia Dome, pero la ofensiva 49er empezó a correr el balón y con ello, a mover las cadenas. Dos ofensivas dominantes acercaron el marcador 17-14, aun aquí no se sentía mucho nerviosismo en las gradas, nos ofrecían pañuelos blancos que regalaban para “secarnos las lagrimas” con las palabras “RISE UP”. El juego parecía que se pondría bueno a fin, cuando Tony Gonzalez, poco antes del medio tiempo, anotó un TD que daría la ventaja de 24-14 para ir al descanso.

 

En el medio tiempo hubo espectáculo, al cual un servidor no puso mucha atención, pues no estaba nada contento con el resultado parcial, la buena noticia era que recibíamos el balón en la segunda mitad y la ofensiva lo aprovechó para meter otro TD que nos acercaría 21-24 en el marcador. A partir de aquí se noto un pequeño dominio por parte de 49ers, ya que cada ofensiva que había avanzaba e incluso hubo oportunidades desperdiciadas, como un gol de campo errado y un balón suelto de Crabtree en la yarda uno.

 

La defensiva se fajó, primero vino una intercepción a Ryan y luego un balón suelto de él mismo en un snap.

 

Ya era el 4to cuarto y por fin tomamos la ventaja faltando más de ocho minutos (no dejaba de ver el reloj y más cuando Colin hacía ajustes en la línea, yo veía el reloj de jugada), aquí el estadio empezó a apoyar más a su equipo, se notaba un poco de preocupación, pero mucha confianza de que Ryan le daría la vuelta al partido, aun faltaba mucho tiempo y yo creía que si anotaban. Si así lo hacían podíamos tener oportunidad de otra ofensiva, pero se fueron acabando el tiempo, no habría otra ofensiva.

 

Hubo una 3ra oportunidad en la que nada más vi sólo a Harry Douglas, WR de Atlanta, y el pase fue para él, yo ya veía el TD, pero el pase fue malo y tuvo que lanzarse por el balón, de repente… ¡pañuelo rojo! ¡Challenge! Durante el juego nos ponían pocas repeticiones, pero he de mencionar que en esta, sólo hubo una repetición de la jugada y en el estadio el sonido de los gritos  se convirtió en un “Aughhhhhhh” y silencio total. Repito, sólo vimos esa repetición y para la gran mayoría era pase incompleto, se notó (desconozco si en otra repetición se veía otra cosa), pero apareció el referee y dijo que la decisión se mantenía como pase completo. Los aficionados vecinos, nos hacían señas de pasarse la mano por la frente, “de la que nos salvamos” y reconocían que era incompleto y con ello 4ta oportunidad.

 

La serie siguió, llegó una 3ra oportunidad y se batea el balón en la línea defensiva para traer 4ta oportunidad. Tensión al máximo, el estadio callado, se alinean los jugadores, sale la jugada, Ryan lanza un pase al centro del campo a Roddy White ¡y es incompleto! Yo estoy como en “slow motion” buscando por el campo algún pañuelo amarillo, no lo encuentro, volteo de nuevo, veo jugadores de blanco saltando, sigo sin ver pañuelo y escucho que el sonido local dice “Pase Incompleto, no hay castigos”.

 

El salto que di no me lo supera Jordan. Era la felicidad, y nosotros festejando solos, nos rodeaban muchos Falcons, excepto un Niner con quien estaba comentando cada jugada, a mi izquierda, por todos lados se veían caras largas, las personas que nos “molestaban” nos decían “felicidades, gran juego, $/$/&&$” ¡¡Jajaja!!

 

Las fotos no se hicieron esperar, minutos después un pase de Ryan se acabo el reloj y el hecho estaba consumado: ¡Somos campeones de la NFC!

 

Abrazos, felicitaciones, fotos y demás entre la 49erFaithful, las gradas casi vacías, los gritos de “Lets go Niners” y después, mientras las pantallas ponían la conferencia de prensa de Mike Smith, gran parte de los aficionados Niners, nos movimos a la parte más baja del estadio, donde llegó Frank Gore a agradecernos el apoyo. La felicidad se derrochaba, fotos y mas fotos, el éxtasis estaba presente.

 

Las calles se veían llenas de Niners; bares y restaurantes llenos, pues iniciaba el juego por la AFC, durante toda la noche, se veían jerseys de los 49ers por cualquier parte de Atlanta. Era un hecho, después de muchos años, estábamos regresando al Super Bowl.

Luis Obregón

Consumidor ávido de contenidos escritos, auditivos y visuales de los temas más diversos que después pone al servicio de la creación de materiales en distintas plataformas. Socio Fundador de Primero y Diez, donde es Editor del sitio y Productor de los espacios auditivos. Por haber tenido una niñez noventera, todavía hasta la fecha, es acérrimo aficionado de los Dallas Cowboys.


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