QB vs. QB: Miami Dolphins

Por Alberto Mussali

 

Es aquella época del año y estamos listos para concentrarnos de lleno en los campos de entrenamiento de la NFL, los cuales ya comenzaron a abrir. En esta entrega, te presento las batallas por la titularidad de nuestra posición favorita: los Quarterbacks.

Miami Dolphins

En la pelea: David Garrard, Matt Moore, Ryan Tannehill.

Líder prematuro: Mike Pouncey dice que Garrard, pero yo insisto que aun no lo hay.

¿Quiénes son?

David Garrard.

Veterano de 9 años con mas de 16,000 yardas bajo su cinturón. Su problema son las lesiones constantes, motivo por el cual se perdió toda la temporada anterior. Garrard tiene buen brazo y es mucho mejor atleta de lo que se cree escapando de presión y consiguiendo yardas con sus piernas.

Matt Moore

Jugador de sexto año proveniente de la universidad  de Oregon State, donde también fue excelente beisbolista. Estuvo con los Panthers 4 años, convirtiéndose en titular en 2010 hasta ser reemplazado por Jimmy Clausen. Llegó a Miami como suplente de Chad Henne, cuyas lesiones le abrieron el paso para convertirse en titular, teniendo el mejor año de su carrera. Con 2,497 yardas y 16 TD’s, Moore estableció su caso contundentemente.

 Ryan Tannehill

La séptima selección global del más reciente Draft. Tannehill es el futuro de los Dolphins, pero es bien sabido que tiene un mundo por aprender. En el lado positivo, Mike Sherman, su coach en Texas A&M es ahora su coordinador ofensivo, lo cual aligerará el proceso de aprendizaje. A Tannehill le sobra talento, lo único que necesita es maduración y repeticiones.

El panorama

La batalla me recuerda de sobremanera a los Buccaneers en el 2009: Luke McCown era el backup de por vida con la oportunidad de ser titular (Matt Moore), Byron Leftwich el agente libre que alguna vez fue buen titular (David Garrard) y Josh Freeman, selección de primera ronda y futura cara de la franquicia (Ryan Tannehill). En aquella pelea, el vencedor fue Byron Leftwich, aunque eventualmente fue reemplazado por Freeman.

¿Quién va a ganar?

David Garrard, porque tiene más experiencia y brillará más en el campo por su habilidad atlética y conocimientos. Es decir, claramente el que menos errores debe de hacer.

¿Quién es su mejor opción?

Matt Moore, debido a que hizo maravillas el año pasado, tomando en cuenta el verdadero desastre que eran los Dolphins, y aparte sumar toda la saga de Tony Sparano. Pienso que Moore jugó bastante bien y que merece el puesto.

¿Cuándo veremos a Ryan Tannehill?

Pronto.

Al igual que con los Bucs en 09, los Dolphins tendrán que soltar a Tannehill en algún momento. Es así de simple: si los Dolphins empiezan 0-3, Ryan Tannehill es titular para el cuarto juego, sin importar si el titular era Moore o Garrard. En el peor de los casos, me parece que máximo para la semana 10 veremos al ex Aggie tomar las riendas.

¿En desacuerdo?

¡Excelente! Te invito a dejarme tu opinión en la sección de comentarios o bien, en twitter, en @AMussali.

Próxima entrega: Arizona Cardinals (Kolb vs Skelton).

  • Me gustó la comparación con los Bucs del ’09.

  • Enlai Pensado

    Matt Moore ganó 6 de 9 juegos en 2011 y muchos de sus compañeros coinciden en apuntar que Matt no se desempeña bien en los entrenamientos, pero que se transforma durante los partidos. Por ello tanto la afición como los propios entrenadores deberán esperar hasta ver como se desenvuelve en los juegos de pre-temporada.

    Por su parte David Garrard es un ex-Pro Bowl que parece haber encontrado nuevos aires con los Dolphins. Hasta hoy es quien encabeza el de Joe Philbin.

    Finalmente Ryan Tannehill aún como novato, tiene una ventaja sobre Matt y David: el playbook implementado por Mike Sherman es una versión ligeramente modificada del que empleo en el colegial con los Aggies de Texas.

    Así Ryan ha sido clave para empapar a sus compañeros (incluidos Moore y Garrard), al punto que recién incorporado a los campos de entrenamiento (tras estar negociando su contrato) exhibió una cátedra de como desempeñarse en este sistema.

    La gran desventaja de Tannehill (y por lo que todos los expertos lo vislumbran con un porta-papeles este año) es que no cuenta con suficiente experiencia, pues tras desempeñarse en sus primeros años como receptor (a gran nivel), ganó el puesto de QB titular apenas previo a su último año de colegial.

    ¿Quien merece el puesto?
    No es cuestión de merecimiento, sino de química. Este equipo está sufriendo una metamorfosis acelerada, pasando de tener un ataque aéreo muy físico a uno muy estratégico. Es decir sin Brandon “la bestia” Marshall, este equipo ha optado por tener muchas opciones para recibir pases en lugar de concentrarse en un único talento. Sin embargo cada brazo parece más adecuado para un subconjunto de receptores.

    Matt Moore trabaja muy bien con receptores ágiles y comprometidos como: Davone Bess, Julius Pruitt y Marlon Moore. Quienes son capaces de hacer ajustes por un pase que sea complicado pero casi imposible de interceptar.

    Por su parte, David Garrard pone pases más exactos explotando los atributos físicos de sus receptores, tomando ventaja de su velocidad, altura o unos brazos muy largos. Así parece acomodarse más con Chad Johnson, Legedu Naanee y Roberto Wallace.

    Finalmente Ryan Tannehill con más manejo del sistema se ha acomodado bastante bien con los receptores que ejecutan mejor sus rutas, explotando las bondades del sistema. Receptores como Legedu Naanee, Jeff Fuller y Roberto Wallace parecen compaginar con el novato.

    Otros elementos como alas cerradas y corredores con aptitudes para recibir (léase Lamar Smith y Reggie Bush) parecen ajustarse a cualquiera de ellos, haciendo que Brian Hartline (quien viene reponiéndose de una operación) pudiese ser el ingrediente que sopese la balanza a favor de quien llevará las riendas del equipo cetáceo en 2012.

Luis Obregón

Consumidor ávido de contenidos escritos, auditivos y visuales de los temas más diversos que después pone al servicio de la creación de materiales en distintas plataformas. Socio Fundador de Primero y Diez, donde es Editor del sitio y Productor de los espacios auditivos. Por haber tenido una niñez noventera, todavía hasta la fecha, es acérrimo aficionado de los Dallas Cowboys.


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