El dilema llamado Tony Romo

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1st. Down. ¿Por qué un dilema?

Parece ser que el título de America’s Team ha quedado viejo para los Dallas Cowboys, hoy día sería muy difícil nombrar a un equipo con tal mote, pero sí podemos decir que siguen siendo el equipo del que todos hablan, para bien o para mal, por lo que ser el quarterback que use la estrella en el casco conlleva una gran dosis de presión. En esa posición, continuamente se está en el ojo público sin importar lo que se haga; si ganas eres un semidiós, si pierdes eres peor que escoria.

Cuando en un equipo impera la incertidumbre en la posición de quarterback debido a que existe una controversia, se menciona mucho una frase de sabiduría popular en este deporte: “Si tienes dos quarterbacks, entonces no tienes quarterback”.

El problema en los Cowboys hoy día no es que haya dos jugadores que estén luchando por quedarse con el puesto titular para comandar a su ofensiva, sino que mejor dicho, se trata de una batalla entre las dos personalidades de un mismo jugador: Tony Romo.

Desde que tomó las riendas del equipo a mediados de la temporada 2006 ha mantenido, no sólo a los fanáticos del equipo, sino a todo el que sigue la liga, en un constante dilema de amor-odio hacia su persona, tanto en el terreno de juego como fuera de él.

Sus detractores dicen que nunca ganará el juego grande y sus seguidores no paran de alabar su gran talento. No puedo dejar de preguntarme de qué lado estoy.

2nd. Down. Ahora lo amo

El amor comenzó a nacer cuando a mediados de la temporada 2006 entró al campo en un partido de lunes por la noche en contra de los New York Giants en el hoy extinto Texas Stadium, en ese partido, a pesar de que el equipo perdió, parecía que habíamos encontrado al futuro de la franquicia en un jugador que llegó a la liga como agente libre debido a que nadie lo seleccionó en el Draft.

Al siguiente año, en la temporada 2007, se encargó de romper muchos de los récords de franquicia establecidos por Troy Aikman, lanzó para 36 touchdowns, 19 intercepciones y más de 4,000 yardas completando más del 64% de sus pases. Por mencionar algunos nombres, diré que jugadores como Steve Young, Tom Brady, Payton Manning, Kurt Warner y Brett Favre están en esa categoría de efectividad. Otro gran año vino en 2009 cuando lanzó 26 touchdowns, 9 intercepciones y 4400 yardas completando el 63% de sus pases.

En efecto, sus números hablan por sí mismos, Tony Romo es, probablemente, el quarterback más talentoso que haya vestido el uniforme de los Cowboys. Además tiene un récord de 42-27 como titular en temporada regular.

Ver jugar a Romo es una de las cosas más entretenidas que hay, siguiendo la escuela de Brett Favre, su ídolo de la infancia, es el único jugador activo que se atreve a lanzar un pase al lado derecho del campo mientras rola a la izquierda a un receptor que además tiene triple cobertura. Lo mejor es que en varias ocasiones el resultado es positivo.

La suerte es imprescindible para un deportista y Romo coquetea con ella, la reta y la lleva al límite en repetidas ocasiones sacando la mejor parte bastante seguido; el balón bota en su favor casi siempre que hay un centro volado y sus receptores terminan desmarcándose para completar un pase cuando todo parece estar perdido. Su capacidad de improvisar en las jugadas que parecen estar rotas es envidiable, la prueba máxima vino contra los Rams en la temporada 2007. Aquí la jugada:

Ese es el Tony Romo que es amado por los seguidores de los Cowboys, el que improvisa, el que juega en el filo de la navaja, el que el año pasado sin importarle que tenía la clavícula rota quería volver al juego contra los Giants, el que aún con la costilla fracturada y el pulmón perforado volvió al terreno de juego contra los 49ers en la semana 2 de esta temporada y les arrebató el partido en tiempo extra, el que grita y lidera a sus compañeros en el campo, el que disfruta de manera notoria jugado football.

Con todo esto, estoy casi seguro de que por lo menos cinco equipos en la liga actualmente estarían encantados con la idea de que Romo fuera su quarterback titular. ¿Se imaginan a Romo lanzándole pases a Larry Fitzgerald, a Sidney Rice, a Reggie Wayne, a Dwayne Bow, Brandon Marshall o a AJ Green? Cuando tuvo a su alcance el talento de Terrell Owens el ataque de los Cowboys parecía imparable. Actualmente, en dos años, ha llevado a Miles Austin de ser un Don Nadie a ser un receptor de respeto.

Por si fuera poco, fuera del campo, el tipo es agradable y tiene una sonrisa fácil de encontrar. Además tuvo relaciones amorosas con Jessica Simpson y Carrie Underwood antes de casarse con Candice Crawford.

Con todo esto, es fácil amar a Tony Romo. Lo amo, creo que estoy convencido… ¿o no?

3rd. Down. Ahora lo odio

¿Qué más se le puede pedir a un quarterback? Talento, récords, tener una lista de chicas guapas como exnovias. La respuesta es, que deje de meterse en problemas por su doble personalidad. Parece que dentro del cuerpo de Romo viven dos seres diametralmente opuestos, uno grande y talentoso y otro achicado.

Jerry Jones, a pesar de que cada que puede reafirma que le tiene fe a su quarterback, necesita hacer algo para ayudarle a lidiar con sus problemas de doble personalidad que no sólo se muestran entre una semana y otra o entre partido y partido, sino también de la primera a la segunda mitad o en ocasiones entre jugada y jugada.

Desde que Romo está bajo el centro de los Cowboys, he escuchado un gran número de comentarios y adjetivos calificativos  en contra suya. A continuación cito algunos de ellos con la fuente de donde provienen y el momento en el que fueron dichos:

  • “Romo es un perdedor, nunca van a ganar nada con él.” Un fan de los Steelers intentando sobajarme y enaltecer los logros de Ben Roethlisberger.
  • “Es un chocke artist.” Numerosos periodistas norteamericanos después de cualquiera de las derrotas del equipo.
  • “Ojalá se lastime y entre el suplente” Un fan de los Cowboys mientras veíamos un mal partido de Romo.
  • “¿Qué clase de animal es Romo? Si yo fuera tú ya hubiera cometido un crimen.” Alberto Mussali en una plática informal después del partido de este fin de semana.
  • “Es un quarterback mentalmente limitado.” Yo mismo en el podcast de Primero y Diez después de la derrota de la semana 1 ante los Jets.

El odio tiene su génesis en aquel infame momento en los Playoffs de la temporada 2006 cuando enfrentaron a Seattle. Los Cowboys, abajo por un punto en el marcador, intentarían patear el gol de campo de la victoria en los últimos momentos del encuentro sólo para que Romo no pudiera controlar el balón, intentara correr y se quedara a una yarda de la anotación y a media del primero y goal. Una jugada que vivirá con él el resto de su carrera y con la que será asociado aun después de que se retire.

No basta con lanzar buenos pases, anotar puntos y romper récords vistiendo el uniforme de los Cowboys, los fanáticos de la estrella solitaria nos enamoramos y nombramos leyendas a jugadores como Troy Aikman y Roger Staubach porque, combinados, ganaron cinco Super Bowls.

La marca de Staubach en postemporada es de 11-6 incluyendo victorias en los Super Bowls VI y XII, mientras que Aikman tuvo 11-4 con tres anillos fruto de la victoria en los Super Bowls XXVII, XXVIII y XXX. La prueba del amor que le tenemos a estos jugadores es que se ganaron apodos increíbles como Capitan Comeback para Staubach y The Triplets para Aikman-Irvin-Smith.

Por el contrario, la única razón por la cual recordamos a Danny White es porque nunca pudo ganar el partido importante teniendo un récord en postemporada de 5-5. A pesar de su gran talento, sólo es recordado como un perdedor.

El odio sigue creciendo cuando se piensa que en sus cinco años como titular, Romo tiene un récord de postemporada de 1-3 y por lo menos en dos de esas tres derrotas el factor determinante fue él mismo, primero con la mencionada jugada del gol de campo y al año siguiente cuando lanzó una intercepción en la zona de anotación cuando buscaban darle la vuelta al marcador en la última jugada del partido contra los eventualmente campeones Giants.

Sus actuaciones en postemporada dejan muchísimo qué desear, ya que su porcentaje de pases completos cae al 60% y su rating alrededor de 81, mientras que ha lanzado sólo cuatro touchdowns y dos intercepciones.

Llegamos a lo que últimamente ha sucedido. En las dos derrotas del equipo de esta temporada, se han establecido marcas negativas, primero, en la semana 1 entregaron el partido en el último cuarto a los Jets con un fumble y una intercepción, perdiendo una diferencia de 14 puntos, cosa que nunca había sucedido en la historia de la franquicia. Ahora, este fin de semana se superaron a sí mismos desperdiciando una ventaja de 24 puntos.

Un principio de vida del que estoy convencido es que, bajo las peores circunstancias, las virtudes por las que eres amado se convierten en los defectos por los que eres odiado. De tal forma que, tras una mala jugada, la fácil sonrisa que tanto nos gustaba que era indicativo de la gran pasión y lo mucho que disfruta Romo del juego, ahora es una verdadera patada en el hígado; la iniciativa y la improvisación para hacer que algo suceda en una jugada rota, pasa de ser una gran jugada al error más estúpido jamás cometido por un quarterback.

Si alguien quiere llevarse a Romo a su equipo, muchos fanáticos de los Cowboys estarían agradecidos, e incluso desearían que se fuera a un rival divisional para que pudieran deleitarse con sus errores en los partidos importantes.

Con todo esto, es fácil odiar a Tony Romo. Lo odio, creo que estoy convencido… ¿o no?

4th. Down & Out. El dilema continúa.

Los Cowboys tienen un récord de 2-2 hasta el momento, sin embargo, sin Tony Romo en los controles de la ofensiva, fácilmente podrían estar 4-0…pero con la misma facilidad podrían estar 0-4.

Mientras continúe bajo el centro como titular, los Cowboys seguirán siendo tan impredecibles como lo son hoy día, un equipo que puede salir a conseguir más de 400 yardas a la ofensiva y aun así perder el partido.

Finalmente, sólo puedo decir que el dilema continúa; tanto los detractores como los seguidores de Tony Romo están equivocados…y también están en lo correcto.

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